Escape
La noche quiso el frío y yo corrí con el viento
desafiando las luces y las sombras
y corrí sin ganas llevado por el frío
corrí con prisa buscando destino
Corrí acompañado de una dama finamente vestida
como escapando del frío de una cena de coctel
con las calles en silencio, anaranjadas por la luz de poste
buscando a donde ir, donde dejar la elegancia
Pausa negligente en un restaurante fino
para tomar una soda encarecida por el estatus
para charlar engañando al tiempo, hacerlo pasar de lejos
y marcharnos con las últimas luces, con las mismas carcajadas
Y volvemos a correr, en la comodidad de los asientos
pero dejando entrar el frío de la noche
que se va haciendo alta y silenciosa
ya nadie quiere oir escándalo, no es noche de juerga
Pero esta rebeldía, esta necesidad, esta necedad
me hace girar y girar, ir y volver, correr y recorrer
ningún lugar tiene sentido, sólo la compañia.
ninguna pantalla brilla, solo ella, ahi metida en su elegancia
No quiero devolverla, no quiero dejarla
quiero andar por andar y seguir andando
para voltear y verla a mi lado, respirar su aire
y el único motivo para segir andando es ella
Depilando el reloj, aplicar freno al tiempo
no quiero regresar a esa rutina, ese rectángulo brillante
Si puedo verla a ella, ese cielo metido en su elegancia
solo su mirada me puede sacar del trance
Y que hacer con esa mirada profunda como el océano
desconocida entre las olas y la luna
con esos brillos enigmáticos movidos por el viento
en esta pseudo-ciudad tan lejos del agua
y solo su sonrisa para alumbrar otro camino
sólo su cabello para ondular otro camino
sólo su perfume para imaginar montañas
sólo sus lunares para evocar el cielo
Decirle adiós parece una trajedia
como si al abandonar esta cabina se lleva mi aliento
como si el frio afuera lo exigiera todo
como si al irse ella me congelare yo aqui sentado.
La veo irse y quedarse al mismo tiempo
le presto mis luces para llegar a su puerta
y me marcho con el sonido de mi corazón acelerado
y lágrimas de rocío en los espejos.
Ahora que voy sólo ya no quiero andar, no quiero seguir
Ella sigue a mi lado pero está en otro lugar, descansa
Yo tengo que llegar rápido a mis sueños para volver a ella
para enamorarla un poquito más, antes de volver al rectángulo brillante.
© Gerson Jahaziel Lara, Lunes 16 de abril de 2006, 10:26 a.m.
desafiando las luces y las sombras
y corrí sin ganas llevado por el frío
corrí con prisa buscando destino
Corrí acompañado de una dama finamente vestida
como escapando del frío de una cena de coctel
con las calles en silencio, anaranjadas por la luz de poste
buscando a donde ir, donde dejar la elegancia
Pausa negligente en un restaurante fino
para tomar una soda encarecida por el estatus
para charlar engañando al tiempo, hacerlo pasar de lejos
y marcharnos con las últimas luces, con las mismas carcajadas
Y volvemos a correr, en la comodidad de los asientos
pero dejando entrar el frío de la noche
que se va haciendo alta y silenciosa
ya nadie quiere oir escándalo, no es noche de juerga
Pero esta rebeldía, esta necesidad, esta necedad
me hace girar y girar, ir y volver, correr y recorrer
ningún lugar tiene sentido, sólo la compañia.
ninguna pantalla brilla, solo ella, ahi metida en su elegancia
No quiero devolverla, no quiero dejarla
quiero andar por andar y seguir andando
para voltear y verla a mi lado, respirar su aire
y el único motivo para segir andando es ella
Depilando el reloj, aplicar freno al tiempo
no quiero regresar a esa rutina, ese rectángulo brillante
Si puedo verla a ella, ese cielo metido en su elegancia
solo su mirada me puede sacar del trance
Y que hacer con esa mirada profunda como el océano
desconocida entre las olas y la luna
con esos brillos enigmáticos movidos por el viento
en esta pseudo-ciudad tan lejos del agua
y solo su sonrisa para alumbrar otro camino
sólo su cabello para ondular otro camino
sólo su perfume para imaginar montañas
sólo sus lunares para evocar el cielo
Decirle adiós parece una trajedia
como si al abandonar esta cabina se lleva mi aliento
como si el frio afuera lo exigiera todo
como si al irse ella me congelare yo aqui sentado.
La veo irse y quedarse al mismo tiempo
le presto mis luces para llegar a su puerta
y me marcho con el sonido de mi corazón acelerado
y lágrimas de rocío en los espejos.
Ahora que voy sólo ya no quiero andar, no quiero seguir
Ella sigue a mi lado pero está en otro lugar, descansa
Yo tengo que llegar rápido a mis sueños para volver a ella
para enamorarla un poquito más, antes de volver al rectángulo brillante.
© Gerson Jahaziel Lara, Lunes 16 de abril de 2006, 10:26 a.m.


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